Cuento colectivo
Y aquí está. Nuestro cuento colectivo.
Y además, añadió Cati Marcos, su cocodrilo y su gato. Alvarito no podía viajar a Holanda solo, ¿no, Pilar y Marta? No es un grupo rocambolesco, como lo calificaba Edurne Bereziartua, porque Marta Vázquez me dijo que juntos formaban una sinfonía de colores; Lorena Casal es testigo de ello.
- Cocodrilo, me alegro de verte- dijo Carina Andrea.
-Creo que venir vestido de charol ha sido un error-opinó Marta Vázquez- El color maracuyá te sienta mejor.
-Brillas demasiado y no se verá la magia- le criticó Vicky Masó.
-Pero si no existe…Sólo son sueños- replicó Rocío García.
Como si de un hechizo se tratase, Óscar Recio y los demás pudieron ver cómo se susurraban entre ellos.
-Alvarito, ¿quiénes son todas estas personas? Que si Manuela Vázquez, que si Lorena, o Cati Marcos…- comentó el gato.
-Son nuestros escritores- respondió. Ha sido su solidariedad con la literatura la que ha hecho posible nuestro reencuentro.
-¿Cómo lo sabes? –preguntó el cocodrilo
- Porque estamos sumergiéndonos en la crêpe inconmensurable que es internet- se explayó el gato.
- ¿Internet?
-Sí, cocodrilo. Es aquello que está tras el cristal de las gafas de nuestros lectores. ( Esther Covapeich asentía)
¿Te ha gustado? Ahora sólo queda ponerle un título. ¿TE ATREVES?

